jueves 10 de septiembre de 2009

IMPRESIONES DE UN NOVATO







JUAN FRA...
el Hombre del GPS



Después de muchos kilómetros de polvo, pistas, algo de arena, asfalto, ciudades medievales y algún que otro tanganazo de buen vino en el camino, el sabor que me queda de esta primera Ruta Raid es positiva al 100%.


El estar en tierras foráneas y no tener muy claro dónde acaba el camino, o hacia donde nos llevará la siguiente ruta, son sensaciones que de vez en cuando es grato experimentarlas (por aquello de perderte en esta sociedad globalizada).


Sin embargo, no me sentía muy lejos de casa, porque estas tierras son bien agradecidas con aquellos que las surcan: bien caminando, en coche o en cabras como las nuestras.


Llama poderosamente la atención la diversidad de paisajes que te ofrece esa paleta de colores llamada Naturaleza: viñedos en extensiones incalculables, pinares abrigando el camino por el que pasamos o cantidad de viejos olivos y olmos esperando la descarga de sus frutos para así descansar un año más.


Nuestras “niñas” se portaron de maravilla ante tal cantidad de variopintos terrenos, ni se quejaron, ni nos quejamos de ellas. Todo lo contrario, cada mañana se las mimaba un poquito para poder disfrutar con ellas de lo que aguardaba en el rutómetro.


Excelentes compañeros de viaje e improvisados profesores de ruta, me indicaban cómo sortear algún terreno más técnico y sacarle el máximo provecho a la moto. Gracias a los tres.


¿Repetir? Pues claro, ya tengo anotada en mi agenda la próxima con Feli & cía. Y por supuesto recomendar a todos aquellos que quieran experimentar un sinfín de sensaciones, colores y sabores, tener reservada la cita para el próximo II Raid TT Canarias Portugal.

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Mi afición por las motos, me viene muy lejana, de oir el ruido de la francis Barnet de mi abuelo, quizás. El fué importante porque tenía una moto inglesa con la que se iba al mercado a ganarse el pan de cada día, luego compró una bultaco Campera y continuó su día a día, mis tíos, todos tuvieron motos. Garelli, Derbis, montesas, bultacos y luego llegaron las hondas a principios de los setenta. Con el tiempo a parte de crear un moto club y muchas competiciones de actualidad, he conseguido recuperar la moto de mi abuelo y también he conseguido recuperar la moto que me atropello, cuando solo tenía tres años. Creo que me dejó marcado de por vida, en cuanto a la afición a estas maravillosas máquinas. Hoy y gracias a las motos conozco mucho mundo, conozco mis islas Canarias y tengo miles de amigos moteros con los que compartir historias de motos. Por ello en todos estos blogs solo vás a encontrar motos, motos y más motos.